Unidad de limpieza que se acopla en cualquier portaherramienta estándar de 20 mm diámetro y que, por lo tanto, se puede integrar en cualquier centro de mecanizado como si de una herramienta más se tratase. Un total de ocho boquillas localizadas en el cabezal de la unidad, expulsan un potente chorro de aire o fluido lubricante que proviene del portaherramientas y que pasa a través de la unidad de limpieza RGG mediante un orificio de inyección. La cabeza del RGG puede también rotar síncronamente con el husillo del centro de mecanizado para acceder a cualquier rincón desado de la zona de trabajo.




